viernes, 4 de septiembre de 2026

SE ACABÓ EL RECREO, DARIO FERRARI

    La mayoría de los profesores, en cambio, intentaron adaptarse al nuevo curso de los acontecimientos, secundarlo, improvisando métodos de enseñanza más dialogados, más libres, menos autoritarios, menos paternalistas: el resultado fue aún peor. No solo no conquistaron a los alborotadores para quienes toda autoridad era maligna en sí misma, sino que también perdieron el respeto de los estudiantes, especialmente de los más jóvenes, que necesitaban puntos de referencia y a alguien que mantuviera el listón recto. Los profesores que intentaron seguir el flujo de la contestación fueron los primeros en fracasar: les llevó muy poco perder primero autoridad, luego ímpetu y por último identidad


 Se acabó el recreo, Libros del Asteroide, pág 170