viernes, 24 de julio de 2026

LAS PRUEBAS DE MI INOCENCIA, JONATHAN COE

    Seguro que allí tampoco faltaban viejos catedráticos irascibles cuyas clases te dejaban en coma, mientras leían fatigosamente en voz alta, por trigésima vez, el mismo capítulo de un libro que habían publicado en 1949 y no habían vuelto a revisar. Pero también había catedráticos más jóvenes cuyas clases tenían un toque extravagante y teatral, y que desafiaban las normas y estaban abriendo las puertas al marxismo, el estructuralismo y la cultura pop, y que eran capaces de llenar el aula más grande hasta el punto de que había oyentes que se quedaban sin poder entrar, decepcionados


  

Las pruebas de mi inocencia, Anagrama, pá

viernes, 10 de julio de 2026

MARTIN DRESSLER, STEVEN MILLHAUSER

    Su madre objetó que el trabajo implicaría el fin de la educación de Martin, quien nunca pasaría de octavo grado, pero su progenitor replicó que había otras formas de educarse en la vida, que él mismo comenzó a trabajar a los doce años y que, en todo caso, Martin podía dejar el trabajo al cabo de unos pocos meses o un año y volver a la escuela si el asunto le resultaba muy decepcionante.


 Martin Dressler, Libros del Asteroide, pág 26