Luego oía el repique de la campanilla del profesor, e inmediatamente después, empezaba todo: el murmullo cada vez más fuerte de las voces agudas, amortiguadas y confusas primero, y de repente a pleno pulmón cuando se abrían de golpe las puertas de la entrada principal del colegio y ochenta y siete niños salían en tromba al patio
Bournville, Anagrama, pág 41
