viernes, 17 de marzo de 2017

AURORA EGIDO EN CONVERSACIÓN CON FERNANDO ARAMBURU

Decía el economista Fabián Estapé que lo importante en esta vida era una buena madre (dejémoslo en buenos padres) y un buen bachillerato. Lo que viene después suele ser añadidura.


Aurora Egido en El Cultural del 3 de marzo de 2017

viernes, 3 de marzo de 2017

SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR, MIGUEL DE UNAMUNO

Entonces fue cuando mi hermano Lázaro, que estaba en América, de donde nos mandaba regularmente dinero, con que vivíamos con decorosa holgura, hizo que mi madre me mandase al colegio de religiosas, a que se completara, fuera de la aldea, mi educación, y esto aunque a él, a Lázaro, no le hiciesen mucha gracia las monjas. ‘Pero como ahí- nos escribía- no hay hasta ahora, que yo sepa, colegios laicos y progresivos, y menos para señoritas, hay que atenerse a lo que haya. Lo importante es que Angelita se pula y que no siga entre esas zafias aldeanas’. Y entré en el colegio pensando en principio en hacerme maestra; pero luego se me atragantó la pedagogía


San Manuel Bueno, mártir, Cátedra, pág 97 

viernes, 17 de febrero de 2017

DIARIOS. LA HIERBA CRECE DESPACIO, IGNACIO CARRIÓN

1971. 16 de marzo, martes (19:30 horas)
He almorzado hoy con Santiago Ribes y Juan Benito Moreno. Santiago contó anécdotas que reflejan el estado de tensión existente en la Universidad de Valencia. Los alumnos piden explicaciones a los catedráticos e impone condiciones. El otro fía, un comando golpeó al profesor de Matemáticas de la Facultad de Económicas. Sus alumnos no hicieron nada por evitar la paliza. El comando arrastró al profesor de los pies y lo echó fuera del edificio. Lo insultaban repitiendo: ‘Capitalista, capitalista’. El profesor tiene nuestra edad


Diarios. La hierba crece despacio, EDAF, pág 109

viernes, 3 de febrero de 2017

EL PORTERO, TERRY EAGLETON

Pasados algunos años, me encontré con una cultura similar en San Diego, donde estaba como profesor visitante. Mi clase de primero de facultad parecía estar compuesta en su totalidad por jóvenes medio en cueros que acababan de llegar de la playa. Creo que más de uno calzaba aletas y por mi ojos pasó lo que sospechosamente parecía un tubo de bucear. Había un ambiente generalizado de trajes de neopreno y tablas de surf. Yo di una primera clase vigorosa y apasionada, y ellos parecieron recibirla positivamente con los ojos entornados por el sol. Al final, un muchacho vestido exclusivamente con unos bermudas rojo chillón, avanzó suavemente hacia la tarima y me agradeció la clase: ‘Pero, profe, no se lo tome tan a pecho, ¿vale?’ Luego me confió con enternecedora preocupación por mi bienestar la que mayor parte de sus compañeros estaban borrachos o colocados y no eran merecedores del generoso esfuerzo que yo equivocadamente les había dedicado.


El portero, Debate, página 30

viernes, 20 de enero de 2017

DIARIOS (2004-2007), IÑAKI URIARTE

María llega del tribunal de los exámenes de Selectividad. Hace un calor terrible. ‘Pobre gente-digo-. Examinarse con este calor’. Siempre estoy a favor de los alumnos. Cientos de veces llega María quejándose de ellos, de su ignorancia, de su falta de aplicación y de sus malas maneras. Trato de entenderlos, no me solidarizo por sistema con la indignación de María, tal vez por desconocimientos de la situación en la educación actual, tal vez porque siempre estaré del lado de los alumnos. ‘Tengo el enemigo en casa’, brama María. Recopilo citas desde los egipcios y los griegos en las que se habla de los viejos y buenos tiempos y se censura a la juventud de la época. No suelo llevarlas a las reuniones con los amigos profesores de María, pero algún día lo haré


Diarios (2004-2007), pepitas de calabaza, pág 115

viernes, 6 de enero de 2017

EL QUINTO EN DISCORDIA, ROBERTSON DAVIES

He sido un buen profesor porque jamás he pensado demasiado en la enseñanza; me limitaba a trabajar con el programa de estudios y a insistir en aplicar los más elevados criterios. Nunca tuve alumnos favoritos ni intenté ser apreciado; nunca me involucré de corazón en el éxito de ningún estudiante inteligente, y siempre tuve buen cuidado de saber bien lo que decía. No era un profesor accesible, pero si alguien se dirigía a mí, me comportaba con cortesía y le dedicaba toda mi atención. Por supuesto, disfruté con la enseñanza, y supongo que mi goce tuvo su influencia en los chicos.


El quinto en discordia, Libros del Asteroide, pág 155

viernes, 23 de diciembre de 2016

PALINURO DE MÉXICO, FERNANDO DEL PASO

Yo tuve un maestro de música en la escuela secundaria, con bigotes porfirianos blancos y negros, espolvorados con el oro del Sí Bemol, que en ocasiones, desesperado, gritaba: ¡Quiero oir el silencio! Un día, al fin, nos callamos cuando se desplomó muerto en el salón de clases, y desde entonces aprendí que el silencio se puede escuchar.


Palinuro de México, Alfaguara, pág 445