viernes, 9 de junio de 2017

MANO DE SOMBRA (A MERCED DE LOS INDECIBLEMENTE MEDIOCRES), JAVIER MARÍAS

Ese desprestigio se inició desde dentro, desde la propia concepción del sistema educativo de nuestros tiempos. Si los correspondientes Ministerios de Educación, si las propias Universidades, si las propias escuelas empiezan por considerar que las clases no son tan importantes, que son ‘un aspecto más’ de la enseñanza y sin duda no el principal, entonces es inevitable que el resto de la sociedad desvalorice igualmente esta tarea fundamental y ya no mire a los enseñantes con el respeto y la admiración debidos y de que antiguamente solían gozar



Mano de sombra (A merced de los indeciblemente mediocres), Alfaguara, pág 97

viernes, 26 de mayo de 2017

BLOODY MIAMI, TOM WOLFE

Los ‘negs’ pensaban que sólo los ‘mariquitas’ levantaban la mano en clase, estudiaban mucho para los exámenes, se preocupaban de no repetir curso y de pequeñas cosas como comportarse adecuadamente con los profesores. ¡Los chicos haitianos tampoco querían ser mariquitas, por amor de Dios! De modo que empezaban a considerar el instituto un incordio propio de mariquitas


Bloody Miami, Anagrama, pág 174

viernes, 12 de mayo de 2017

JUST KIDS, PATTI SMITH

I was dismissed from college, but I no longer cared. I knew I was not destined to be a school teacher, though I believed it to be an admirable occupation.


Just Kids, Bloomsbury, pág 18

viernes, 28 de abril de 2017

PEQUEÑAS MANIOBRAS, VIRGILIO PIÑERA

Diré entre paréntesis que las clases a domicilio son, por lo general, por partida doble, es decir, que amén de la clase que damos, nos vemos obligados a recibir la que nos da, día a día, la madre de nuestro alumno sobre los temas más inesperados



Pequeñas maniobras, Alfaguara, pág 200

viernes, 14 de abril de 2017

AMOR SE ESCRIBE SIN HACHE, ENRIQUE JARDIEL PONCELA

Zamobombo y Fermín discutían un tema de política interior.
- Yo te digo- aseguró Fermín chupando narnaja- que el ‘Persianas’ (NOMBRE DADO POR LOS ALUMNOS AL PROFESOR DE ARITMÉTICA) es más sucio que el ‘Queso Duro’ (NOMBRE DADO POR LOS ALUMNOS AL PROFESOR DE GEOGRAFÍA).
- ¡Qué va!- rezongó Zambombo-. Es más sucio ‘Queso Duro’. Yo le he visto guardarse un huevo frito en el bolsillo.
- Y yo al ‘Persianas’ le he visto lavarse las manos con los guantes puestos.
Otro alumno, Matías Ros, se acercó a ello
- Oye Matías- indagó Zambombo buscando un apoyo- ¿Quién es más sucio? ¿ ‘Persianas’ o ‘Queso Duro’ ?
- El más sucio es ‘Lentejilla’ (NOMBRE DADO AL PROFESOR DE LATÍN). En el cuarto de ‘Lentejilla’ hay tal olor que hace diez años un alumno que entró murió a las dos horas


Amor se escribe sin hache, Cátedra Letras Hispánica, pág 125

viernes, 31 de marzo de 2017

VIAJE CON CLARA POR ALEMANIA, FERNANDO ARAMBURU

Me preguntó con la cara radiante de satisfacción si me hacía una idea de lo que significaba para ella estar libre de corregir cuadernos y exámenes; libre de preparar clases hasta las doce o la una de la noche para alumnos desganados; libre de aguantar la incompetencia del director, las malas pulgas del bedel, las intrigas de algunos compañeros; libre de reuniones tediosas y, por supuesto, inútiles, fuera de las horas lectivas; libre de encuentros con los padres de los alumnos, convencidos de que la solución a todos los problemas de la humanidad pasa por acortarles las vacaciones a los profesores; libre de llamadas telefónicas a horas intempestivas o durante los fines de semana, para contestar a preguntas del tipo: “¿Le importaría que mi hija no aprenda de memoria para el lunes el poema de Schiller o que aprenda sólo la primera estrofa? Es que, sabe usted, la psicóloga que la atiende opina que, por la pubertad y esas cosas, el exceso de deberes está influyendo negativamente en su desarrollo”; libre de excursiones en las que los alumnos empiezan a emborracharse antes de subir al autobús que ha de llevarlos a su destino, mientras esperan a los dos o tres o cuatro o cinco que acuden con retraso a la cita; libre de que suene un teléfono móvil y luego otro en el transcurso de la clase; libre de las provocaciones de Christian, de las payasadas continuas de Jens, de las miradas hostiles de Lukas, buenos chicos en el fondo, pero que perdieron la orientación en la vida a raíz del divorcio de sus padres; libre, en fin, de los desplantes de Johanna, a la que, como es hija de la subdirectora, no se le puede regañar sino con tanto tacto y diplomacia que no parece sino que está recibiendo elogios por su mal comportamiento.


Viaje con Clara por Alemania, Maxi Tusquets, pág 14