viernes, 13 de mayo de 2016

MI ÚLTIMO SUSPIRO, LUIS BUÑUEL

Recuerdo también las clases de Filosofía, en las que el profesor nos explicaba con una media sonrisa compasiva, la doctrina del pobre Kant, por ejemplo, que se había equivocado tan lastimosamente en sus razonamientos metafísicos. Nosotros tomábamos notas apresuradas. “¡Mantecón!¡Refúteme a Kant!”. Si Mantecón llevaba la lección bien aprendida, la refutación duraba menos de dos minutos


Mi último suspiro, Plaza&Janes, pág 34

viernes, 29 de abril de 2016

EL SENTIDO DE UN FINAL, JULIAN BARNES

Cuando yo iba al colegio nos habían dicho que siempre que lleváramos el uniforme teníamos que comportarnos de tal modo que causara una buena impresión del centro. Así que nada de comer o beber en la calle; y que le darían una zurra al que pillaran fumando. Tampoco se permitía confraternizar con el sexo opuesto: el colegio de chicas vinculado con el nuestro y situado en las cercanías dejaba salir a las alumnas quince minutos antes de liberar a los chicos, y a ellas les daba tiempo de ponerse bien a salvo de sus homólogos varoniles, predatorios y priápicos.


El sentido de un final, Anagrama, pág 166

viernes, 15 de abril de 2016

EL INTOCABLE, JOHN BANVILLE

En los años sesenta hice varios viajes a Estados Unidos- para dar conferencias y asesoramiento-, y en una ocasión, por inverosímil que pueda parecer, di clases durante un semestre en un college del Medio Oeste, donde por el día exponía ante un aula llena de alumnos, que tomaban notas con frenética diligencia, los esplendores del arte francés del siglo XVII, y por la noches salía a beber cerveza con esos mismos estudiantes, ya relajados y dóciles cual perros. Recuerdo una memorable ocasión en el Rodeo Saloon en que confraternicé con ellos hasta el punto de que decidir evocar mis viejos tiempos de espectador de music hall con Danny Perkins y, puesto de pie encima de una mesa, canté Burlington Bertie con los ademanes apropiados, lo que mereció la ruidosa, aunque sorprendida, aprobación de mis estudiantes y de media docena de vejestorios con botas vaqueras que estaban en la barra


El intocable, Alfaguara, pág 359

viernes, 1 de abril de 2016

BOMARZO, MANUEL MÚJICA LAÍNEZ

Pierus Valerianus levantaba la vista de un diálogo platónico y, con un pretexto mínimo, se lanzaba a lamentar la desventura de quienes han elegido el áspero camino de la docencia o de la investigación y ven transcurrir sus vidas triplemente acechados por la envidia, por el desdén y por el hambre



Bomarzo, Colección El Mundo, pág 100

viernes, 18 de marzo de 2016

LA GALLINA CIEGA, MAX AUB

- ¿Qué te pareció, entonces, la Universidad?
- Bueno, como estaba diciendo, me pareció que la Universidad de Madrid no daba una suficiente formación, sino que simplemente daba una acumulación de datos, en algunos casos. Entonces, antes, me preguntaba José María si yo no creía que precisamente la Universidad tenía que dar una visión más amplia y más profunda. Y yo le contestaba que, efectivamente, la materia que sea debe enseñarse con profundidad, situándola dentro de un contexto mucho más amplio, es decir, dentro de una visión mucho más universal (por eso es universidad). Sin embargo, sólo encontré tres o cuatro profesores que intentaron hacer eso, con más o menos éxito. José María me preguntaba, antes, que si eso … (Se pierde, vuelta): Bueno, la manera de reaccionar de los alumnos ante eso. Yo decía que había reacciones de dos tipos: reacciones de tipo individual, que lo único que hacían era a un nivel puramente personal, al tratar de llenar esa laguna mediante una formación que ellos se buscaban particularmente, y una reacción de tipo colectivo pero ya, quizá, más confusa y con muchas más implicaciones: no sólo desde el punto de vista de la educación, de la formación, sino con unas implicaciones de tipo socia, de tipo político, en muchos casos falsamente político


La gallina ciega, Visor Libros, pág 340

viernes, 4 de marzo de 2016

LAS ASOMBROSAS AVENTURAS DE KAVALIER Y CLAY, MICHAEL CHABON

Como tantos niños solitarios, su problema no era la soledad en sí, sino el hecho de que nunca lo dejaban a solas para disfrutarla. Siempre había adultos bienintencionados que intentaban alegrarlo o aconsejarle; que lo sobornaban, lo intentaban engatusar o lo intimidaban para que se mostrara amistoso, para que hablara un poco o tomara un poco el aire. Los profesores siempre estaban pinchándolo e intentando ganárselo con sus datos y sus principios, cuando lo único que él necesitaba era que le dieran un montón de libros de texto y lo dejaran solo. Y lo peor de todo eran los demás niños, que por lo visto no podían jugar sin incluirlo a él en el caso de los juegos crueles y lo excluían de forma ostentosa cuando se trataba de juegos inocentes


Las asombrosas aventuras de Kavalier y ClayLiteratura Mondadori, pág 489

viernes, 19 de febrero de 2016

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO, J. D. SALINGER

- Te he suspendido en historia sencillamente porque no sabes una palabra.
- Lo sé, señor ¡Jo!¡Que si lo sé! No ha sido culpa suya
- Ni una sola palabra- repitió
Eso sí que me pone negro. Que alguien te diga una cosa dos veces cuando tú ya la has admitido a la primera. Pero aún lo dijo otra vez:
- Ni una sola palabra. Dudo que hayas abierto el libro en todo el semestre. ¿Lo has abierto? Dime la verdad, muchacho.
- Verá, le eché una ojeada un par de veces- le dije.
No quería herirle. Le volvía loco la historia.


El guardián entre el centeno, novela edhasa, pág 20

viernes, 5 de febrero de 2016

DIARIOS 1999-2003, IÑAKI URIARTE

Nunca hay casi nadie y a través de los grandes ventanales, miro hacia el museo y la Universidad de Deusto. Han pasado casi cuarenta años y no me he alejado ni trescientos metros, me he dicho a veces. No guardo ningún buen recuerdo de ella. Aunque sí del Colegio Mayor. No tuve ni un sólo profesor bueno, de categoría o carismático


Diarios 1999-2003, Pepitas de calabaza, pág 170

viernes, 8 de enero de 2016

DÍAS DE DIARIO, ANTONIO MUÑOZ MOLINA

Viene Jaime Vallcorba, de El Acantilado, que lleva publicados tantos libros magníficos. Me cuenta cosas tremendas sobre la caída de las ventas de libros en Francia y Alemania, que él atribuye muy razonablemente no a la influencia de la televisión o de Internet, sino al desguace de la enseñanza, destrozada por políticos y pedagogos. Nos apasionamos hablando de estos asuntos.


Días de diario, Seix Barral, pág 51

viernes, 25 de diciembre de 2015

JULIO LLAMAZARES Y SU AMIGO PROFESOR DE INSTITUTO

Respecto a la enseñanza te digo lo que me dijo un día un profesor de Instituto amigo: el problema de la enseñanza en España es que todo el mundo opina de ella menos los que nos dedicamos a su ejercicio profesionalmente


El Cultura, 13 de noviembre de 2015

viernes, 11 de diciembre de 2015

ÉXITO, MARTIN AMIS

- Ese asunto del colegio privado. ¿Ese tipo de cosas no va, digamos- me aclaré la garganta- … contra sus principios?


Éxito, Punto de lectura, pág 237

viernes, 13 de noviembre de 2015

TRAVESÍA DE OSUNA, RAFAEL RODRÍGUEZ SÁNDEZ

En la clase hay mucho silencio, un silencio muy grande y sostenido, muy tenso y expectante, que disminuye algo sin desaparecer del todo en el momento en el que Don Antonio dice el nombre del que va a ser requerido para decir la lección, momento en el que se puede percibir el alivio de los que temían ser preguntados y no lo han sido. El alivio no es total, pues en ciertas ocasiones Don Antonio interrumpe súbitamente al que está hablando en el estrado para dirigir una pregunta a algunos de los que están en los bancos, instalados en la falsa creencia, que es en ocasiones más bien vana esperanza, de que no van a ser interrogados, quizá la pregunta vaya dirigida a aquel a quien Don Antonio ha visto especialmente distraído o fanfarronamente confiado, pues para ellos está pensado este no muy novedoso procedimiento pedagógico que no merecería los elogios de los actuales didactas, y de este modo mantiene la tensión durante la duración completa de la clase. No se dirige, por el contrario, a los que ve especialmente preocupados, como si quisiera evitar el mal rato a los que se muestran con modestia y sin ínfulas y el tratamiento y su eficacia van dirigidos solamente a los que, según su criterio, necesitan un rebajamiento de la condición altanera, un remedio contra la presunción y la insolencia


Travesía de Osuna, Ateneo de Sevilla, pág 95

viernes, 30 de octubre de 2015

MOBY DICK, HERMAN MELVILLE

Y, más que nada, cuando antes de poner mano en el barril de la brea se anduvo mangoneando de maestro de escuela, metiéndoles miedo a los muchachotes más crecidos. La transición de maestro de escuela a marinero es algo brusca, se lo aseguro, y requiere estar muy empapado de Séneca y los estoico para poder soportarlo. Mas con el tiempo se pasa hasta esto


Moby Dick, Editorial Juventud, pág 10

viernes, 16 de octubre de 2015

SALA DE PROFESORES, IDA VITALE

To be eaten, to be divided, to be drunk among whispers
T.S. Eliot
Las voces entoldadas murmuran, juzgan, lacran.
Las espaldas agobian. Arden, insectos del bochorno.
Una hebra blanca, baba del diablo, dicen.
El silencio se asienta pantanoso.
Luego, una burbuja pálida, pesarosa y gremial,
sella con su quejido la inanidad del rato.


Reducción del infinito, Ida Vitale, Tusquets

viernes, 2 de octubre de 2015

NO SE PUEDE ATRAPAR EL VIENTO, J.P. ANDERSEN

Emma Jensen descubrió que los niños de aquel colegio eran iguales que los demás. Inocentes, con ganas de jugar, absorbían todo lo que sucedía a su alrededor.
El problema era que a su alrededor apenas sucedían cosas buenas.




No se puede atrapar el tiempo, Punto Rojo Libros

viernes, 18 de septiembre de 2015

DESCARGO DE CONCIENCIA (1930-1960), PEDRO LAÍN ENTRALGO

Cultura era, por su parte, cuanto en mi alma habían metido mis primeros maestros, las ocasionales lecciones de mi padre, mis incipientes lecturas infantiles; pero sólo con los decisivos descubrimientos que iba a ofrecerme el Instituto soriano- la “clase” monográfica y regular, el libro de texto temáticamente diferenciado, la conciencia de una situación de la inteligencia a un tiempo caminante y ascendente; la escuela, la segunda enseñanza y al fondo, como término supremo, la Universidad-, sólo así me llegó en vivo la experiencia de haber penetrado realmente en el inagotable mundo de aquella. Cuando es lúcidamente poseída, había de enseñármelo mucho después Ortega, la cultura brinda al hombre claridad, ordenación, precisión y seguridad vital, una seguridad que por paradójica y esencial exigencia lleva en su seno el problematismo de la tendencia hacia un nivel superior




Descargo de conciencia (1930-1960), Barral, pág 19

viernes, 4 de septiembre de 2015

ANTE FINEM DOCENDI, NEMESIA MATARREDONA VIZCAÍNO

Más años que viviera Jesucristo
Textos antiguos he ido deshaciendo
Y, tozuda Penélope, tejiendo
Y todo fue un tejer visto y no visto.

Tempus fugit paulatim vulnerando
Del paso de los años no me quejo
Todos somos platónicos reflejos
Que las terribles parcas van cegando.

Mi queja es que el oficio ya no basta
En estos lares de brillante nada
En que se han convertido los telares.

Perdida está la conmovida casta
Y están las Hilanderas desbordadas.
¡Tejemos telas tales tan triviales!


Homenaje a la fiesta del soneto celebrada en el Ateneo de Sevilla en 1912,  pág 188

viernes, 21 de agosto de 2015

QUERIDA PUEBLA, RAFAEL RODRÍGUEZ SÁNDEZ

Empieza también el curso y la ordenación del tiempo en torno al estudio. Los libros de texto, si no han sido heredados de hermanos mayores o amigos benevolentes, producen también la emoción de lo nuevo y el sabor de lo que es cambiante. Vienen de la papelería Cervantes de Osuna en el coche de Custodio y allí vamos a esperarlos a la calle de la Cruz, o bien al garaje mismo al final de la calle Morón. En la portada de los libros está el retrato del emperador Carlos de Tiziano, o una medusa junto a una estrella de mar o un juego de probetas o bien una columna doria o jónica o corintia o bien una princesa medieval que se aplica a la lectura. Si son heredados no hay tal emoción sino la evidencia de las manos anteriores que han dejado las pruebas evidentes de su uso, las indoctas observaciones que dicta el ingenio, la ociosidad, el aburrimiento o el hastío, según los casos. También algún papelito que ha perdido actualidad y amarillea entre las hojas. Los libros incluyen un cuadernillo llamado programa con el orden de todas las lecciones que contiene y que es el guión con arreglo al cual examinarán en el mes de mayo a los alumno libres



Querida Puebla, Diputación de Sevilla, pág 24

viernes, 7 de agosto de 2015

AUTOBIOGRAFÍA, G.K CHESTERTON (II)

“... mi padre conocía toda la tradición literaria inglesa y que yo me sabía de memoria gran parte de ella mucho antes de que pudiera entenderla. Me sabía páginas de Shakespeare en verso blanco sin tener ni idea de lo que significaban, lo que quizá sea la forma correcta de apreciar el verso”



G.K. Chesterton, Acantilado , pág 14-15

viernes, 10 de julio de 2015

STONER, JOHN WILLIAMS (III)

El profesor era un hombre de mediana edad, de cincuenta y pocos, se llamaba Archer Soane y acudía a su tarea de enseñar con aparente desdén y apatía, como si percibiera que entre su conocimiento y lo que podía decir hubiera un abismo tan profundo que no merecía la pena hacer ningún esfuerzo para cruzarlo. Era temido y aborrecido por la mayoría de sus alumnos y él respondía con una sonrisa distante e irónica. Era un hombre de estatura media, de rostro largo, con arrugas profundas, pulcramente afeitado, repetía el gesto impaciente de pasarse los dedos por su mata de pelo gris rizado. Su voz era plana y seca y salía a través de unos labios apenas móviles, sin expresión ni entonación, pero sus largos dedos delgados se movían con gracia y persuasión, como si le diera a las palabras la forma que su voz no podía




Stoner, Baile del Sol, pág 15

viernes, 26 de junio de 2015

RETRATO DE UNA DAMA, HENRY JAMES

Ocupaba este edificio una escuela primaria para niños de ambos sexos, gobernada o, mejor dicho, desgobernada por una presumida señora de la que Isabel conservaba como recuerdo sobresaliente que se sujetaba los cabellos junto a las sienes con unos raros peinecillos y que era viuda de un caballero de cierta importancia. A la pequeña Isabel se le había ofrecido la oportunidad de aprender las primeras letras en tal escuela, pero, después de haber pasado un día en ella, protestó violentamente contra sus reglas y logró que se le permitiera quedarse en casa, desde donde los templados días del mes de septiembre, cuando las ventanas de la Casa Holandesa permanecían abiertas, le era dado oír el coro de voces infantiles repitiendo la tabla de multiplicar … , hecho en el cual se mezclaba de forma confusa el júbilo de la libertad con el dolor de la exclusión


Retrato de una dama, Ediciones B, pág 37 

viernes, 12 de junio de 2015

VOLVERÁS A REGIÓN, JUAN BENET (II)

Aún acudía por las mañanas algún profesor que, conservando su amor por la enseñanza, había perdido la memoria para llevarla a cabo y trataba- en compañía de tres o cuatro alumnos envejecidos, entristecidos y empujados a la bebida- de resolver un enigma de la física que (en los años de prosperidad, en el primer cuarto de siglo) habría servido a lo más como prueba de suficiencia de un examen trimestral pero que para aquel entonces suponía el límite de la ciencia y el umbral de la esperanza


Volverás a Region, Destino, pág 24 

viernes, 29 de mayo de 2015

HENRY Y CATO, IRIS MURDOCH (II)

-          Sois una pareja sin precio. No puedo entender que no quieras estudiar. Siempre fuiste una quejica y una quisquillosa…
-          Hablas como si estudiar fuera algo muy especial y no pudiera hacerse ninguna otra cosa, pero existen centenares de caminos para descubrir el mundo.
-          Es que es algo muy especial e insustituible. Es valioso. Y tú tienes la condenada suerte de poder hacerlo.



Henry y Cato, Impedimenta, pág 122

viernes, 15 de mayo de 2015

YONKIS Y GITANOS, JOSÉ LOBO

La maricona de Trosky dice en su autobiografía que toda su vida mantendría una deuda irredimible con el maestro que le enseñó a leer. Sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con la afirmación del judío traidor; guardo un gran recuerdo de la persona que me arrancó de las tinieblas del analfabetismo y que con su trabajo contribuyó a que este panfleto exista. La señorita María Dolores. Una persona de principios férreos, a quien ya le habían querido abrir la cabeza algún padre porque ella no veía con buenos ojos la aconfesionalidad de la enseñanza pública y se empeñaba en que los alumnos matriculaos en Ética aprendieran el padrenuestro, el avemaría y el “cuatro esquinitas tiene mi cama”. Podemos estar de acuerdo con alguien así o no, pero no se le puede negar ni integridad ni un par de huevos.


Yonkis y gitanos,, Libros del KO, pág 13

viernes, 1 de mayo de 2015

AÑOS DE PENITENCIA, CARLOS BARRAL (II)

Los maestros que habíamos tenido parecían, en las horas de escuela, haber sido forzados a comparecer, levantados por fuerza de camas en que hubieran yacidos aquejados de vergonzosa colitis o de devoradoras fiebres. Sus reacciones eran siempre inoportunas, su porte generalmente ridículo. Su humanidad hambrienta y asustada, la condición huidiza, eran demasiado visibles, le impedían investirse del escaso ropaje de seguridad y de poder que basta para impresionar a los niños.


Años de penitencia, Alianza Tres, pág 14

viernes, 17 de abril de 2015

DIVORCIO EN EL AIRE, GONZALO TORNÉ

Mamá intentaba ayudar, suministrarme una primera amistad a bajo coste, pero sólo me senté en el mismo pupitre que él porque el profesor que nos tocó prefería distribuirnos por estatura antes que alfabéticamente. Menudo tío el padre Manteca, sabía cuándo te estabas riendo por dentro, como si pudiese atravesar con la mirada la pared craneal y contemplar el desplazamiento de las palabra en la mente.




Divorcio en el aire, Literatura Mondadori, pág 29

viernes, 3 de abril de 2015

AMERICANAH, CHIMAMANDA NGOZI ADICHE (II)

En una ocasión preguntó a Dike qué había hecho en el colegio antes del verano, y el contestó: “Círculos”. Los niños se sentaban en el suelo en círculo y compartían sus cosas preferidas.
Ella se horrorizó
-          ¿Sabes hacer divisiones?
Dike la miró con cara de extrañeza-
-          Aún estoy en primero, prima
-          Yo a tu edad ya sabía hacer divisiones sencillas

Arraigó en su cabeza la convicción de que los niños estadounidenses no aprendían nada en primaria, y se afianzó más aún cuando él le contó  que su maestra a veces repartía vales, si un niño recibía un vale de deberes, podía saltarse los deberes un día. Círculos, vales de deberes, ¿cuál sería la siguiente estupidez? Comenzó, pues, a enseñarle matemáticas; ella lo llamaba “mates” y él “mate”, así que acordaron no abreviar la palabra. Años después ella no podría acordarse de ese verano sin pensar en las divisiones largas, en Dike, confuso, con la frente arrugada, sentados uno al lado del otro a la mesa del comedor, en la volubilidad de ella, que pasaba de sobornarlo a gritarle. Vale, inténtalo una vez más y podrás tomarte un helado. No irás a jugar hasta que te salga bien. Más adelante, cuando él era mayor, contaba que tenía facilidad para las matemáticas gracias a ese verano de penitencia. “Querrás decir verano de ciencia”, replicaba ella en lo que se convirtió una broma familiar a la que, como la comida casera, recurrían de vez en cuando


Americanah, Mondadori Adiche, pág 150

viernes, 20 de marzo de 2015

NO ENTIENDO A DARÍO FO, NATALIA GINZBURG

Darío pertenece a la especie de los profesores y de los curas. Por eso está tan contento, contento a la manera de los profesores y de los curas cuando están en medio de sus escolares, o de sus fieles. Tal contento pedagógico hoy no se encuentra nunca en la realidad, pues los curas y los profesores están inseguros, atormentados, dudosos y turbados.
Y a la gente no le gustan en absoluto los profesores y los curas que el mundo hoy acostumbra a ofrecer, los considera débiles, confusos o corruptos; o en todo caso incapaces de llevar a cabo su cometido.
Busca entonces a los curas y los profesores en los reinos de la fantasía, los busca y los festeja en los escenarios de los teatros



Ensayos (No entiendo a DaríoFo), Lumen, pág 317

viernes, 6 de marzo de 2015

JUAN DE MAIRENA, ANTONIO MACHADO (III)

Porque no pienso yo que la cultura, y mucho menos la sabiduría, haya de ser necesariamente alegre y cosa de juego. Es muy posible que los niños, en quienes el juego parece ser la actividad más espontánea, no aprendan nada jugando, ni siquiera a jugar




Juan de Mairena, Cátedra Letras Hispánicas,  pág 325

viernes, 20 de febrero de 2015

HARRY POTTER AND THE PHILOSOPHER´S STONE, J.K. ROWLING

That evening, Dudley paraded around the living room for the family in his Brand-new uniform. Smelting boys wore maroon tailcoats, orange knickerbockers and flent Straw hays called boaters. The also carried knobby sticks, used for hitting each other while the teachers weren´t looking. This was supposed to be good training for later life


Harry Potter and the Philosopher´s Stone, Bloomsbury, pág 40


viernes, 6 de febrero de 2015

EL OFICIO DE VIVIR, CESARE PAVESE (III)

¿Por qué dar conferencias? Periódicos y libros son accesibles a todos –incluso a los camaradas más abandonados. Hay en las conferencias un ajetreo espectacular y activista que agrada mucho a los go-getters (emprendedores gente activa). En cuanto a que las conferencias desmigajen más fácilmente el pan de la ciencia, respondo que nada culturalmente válido sale nunca de una conferencia, que todo lo que se ha escuchado en ella, si ha de fructificar, habrá de buscarse después en los libros…¿Y entonces? Queda solamente que sea una escuela de facilonería y éxito. El camarada que no esté dispuesto a quitarse el sombrero ante la cultura y a esforzarse y a entrar en un templo (eso parece al principio, después se convierte en nuestra propia sangre), que siga siendo ignorante. Se lo merece.

El oficio de vivir, Novedades de Bruguera Alfaguara, pág 417

viernes, 23 de enero de 2015

LA LARGA RISA DE ESTOS AÑOS, FOGWILL

Ochenta y tres. Empieza otro año y llegan nuevas promociones de alumnos. Cada cuatrimestre los estudiantes me parecen más jóvenes, más niños. Es porque en mi memoria los alumnos de antes han seguido creciendo o envejeciendo, aunque nunca los haya vuelto a ver.
En mi memoria crecen y envejecen muchachos y muchachas que murieron poco después de aprobar el examen final, hace cinco o diez años.
Mi memoria de mí continúa intacta. Me imagino como el día en que comencé en la cátedra, hace ya doce años.
Tenía veintisiete


Cuentos completos, Fogwill, Alfaguara, pág 121 

viernes, 9 de enero de 2015

BIOGRAFÍA, ANTONIO MACHADO

No tengo vocación de maestro y mucho menos de catedrático. Procuro, no obstante, cumplir con mi deber


viernes, 26 de diciembre de 2014

PODERES TERRENALES, ANTHONY BURGESS

Los gemelos irían a un colegio muy selecto de Park Avenue, fundado por un teórico de la pedagogía que había escrito un libro titulado Thou Eye Among the Blind. Aceptaba la doctrina del Menón de Platón. Los gemelos no aprenderían mucho


Poderes terrenales, Libro  amigo Narrativa, pág  552

viernes, 12 de diciembre de 2014

EL HORIZONTE, PATRICK MODIANO

El chico leía un libro de texto de matemáticas. A Bosmans lo sorprendió ver que tomaba notas en los márgenes. La niña estaba ensimismada en un libro de tapas amarillas de la colección “Classiques” de Garnier: los ‘Pensamientos’ de Pascal. Bosmans les preguntó qué edad tenían. Once y doce años. Les dio la enhorabuena por ser tan serios y tan precoces. Pero parecían insensibles a esos elogios, como si aquello cayera por su propio peso. El niño se encogió de hombros mientras volvía a abstraerse en el libro de texto y la niña le lanzó una sonrisa tímida a Bosman



El horizonte, Anagrama, pág 61

viernes, 28 de noviembre de 2014

SLAVOJ ZIZEC HABLA SOBRE LA REFORMA DE BOLONIA

Lo simplifico un poco, pero la idea principal es la de transformar la educación superior para resolver problemas reales, lo que significa convertir a los intelectuales en expertos. ¿Pero qué es un experto? Es alguien que resuelve un problema definido por otro. Digamos que soy un político y hay manifestaciones, suicidios, crímenes… y me dirijo a los expertos y les pregunto cómo controlo las manifestaciones…Pero no es el trabajo de un verdadero intelectual. Un verdadero intelectual hace algo mucho más radical: cuestiona la forma de ver los problemas


ABC Cultural, nº 1161, pág 16  

viernes, 14 de noviembre de 2014

COETZEE ESCRIBE SOBRE BECKETT

Lo que más desanimaba a Beckett de la profesión era la docencia. Un día tras otro, este joven tímido y taciturno tenía que enfrentarse en el aula a los hijos e hijas de la clase media protestante irlandesa y convencerles de que Ronsard y Stendhal merecían que les prestasen su atención”. Decía lo que tenía que decir y luego salía del aula…Creo que se consideraba a sí mismo un mal profesor, y eso es una lástima, porque era tan bueno…Desgraciadamente, muchos de sus alumnos estaban de acuerdo con él. “La idea de volver a dar clase me paraliza”, escribía Beckett a McGGreeny desde el Trinity en 1931 al acercarse un nuevo curso.



viernes, 31 de octubre de 2014

UNA TEMPORADA PARA SILBAR, IVAN DOIG (II)

Morrie se enderezó con calma. Todos sabíamos que pegarle a un maestro era una ofensa capital, pero que el maestro devolviera el golpe era otra historia. Eddie había puesto los ojos en blanco y seguí agitando la mano maltrecha, a la espera de su destino. Una mancha roja del tamaño de sus nudillos había aparecido al final de la frente de Morrie. Tenía torcido el cuello de la camisa y la corbata desmadejada sobre el pecho. Durante varios segundos, toda la escuela contempló vacilante la escena: el hombre adulto, compacto, y el enorme adolescente, el uno frente al otro. Luego, Morrie se acomodó el cuello y la corbata y dijo casi con total normalidad:

-          Hablaré contigo al final del día, Eddie. Los demás, volved a vuestros sitios y sacad el libro de geografía.



Una temporada para silbar, Libros del Asteroide, pág 151

viernes, 17 de octubre de 2014

SOBRE LA BELLEZA, ZADIE SMITH (I)

 -          ¿Alguna pregunta?- preguntó Howard.
La respuesta nunca variaba. Silencio. Pero era una especie interesante de silencio, privativo de las clases de Humanidades de las universidades selectas. No había silencio porque nadie tuviera nada que decir sino por todo lo contrario. Lo notabas, Howard lo notaba, en el aula bullían millones de cosas que decir, algunas con tanta fuerza que parecían brotar de los estudiantes telepáticamente y rebotar en los muebles. Los chicos miraban con ansia la mesa o la ventana o a Howard; los más apocados fingían tomar apuntes. Pero ninguno hablaría. Tenían miedo de sus compañeros, y más aún del propio Howard. En sus primeros tiempos de profesor, él intentaba, estúpidamente, animarlos a vencer este temor; ahora lo entusiasmaba. El temor era respeto; el respeto, temor. Si no tienes temor no tienes nada.
-          ¿Nada que decir? ¿Tan exhaustivo he sido? ¿Ni una sola pregunta?
Un acento inglés cuidadosamente preservado incrementaba el factor miedo. Howard dejó que el silencio se prolongara. Se volvió hacia la pizarra y, lentamente, desprendió la fotocopia, dejando que las mudas preguntas le acribillaran la espalda.




Sobre la belleza, Narrativa Salamandra, pág 175 

viernes, 3 de octubre de 2014

DESPEÑAPERROS, JOSÉ MARÍA VAZ DE SOTO (I)

Incluso el que la esposa trabajara fuera de casa, en vez de limitarse a las tareas del hogar, suponía para ellos más una necesidad provisional que el resultado de una convicción o la insoslayable consecuencia de un principio igualitario, como lo prueba el hecho de que, a los pocos meses de haber obtenido Javier su cátedra en el instituto de Vitoria, Blanca no dudara en pedir la excedencia y no voliviera a incorporarse a la enseñanza hasta ocho o diez años más tarde, cuando –ya en Sevilla- nacieron sus dos hijos y el sueldo de catedrático (que no había ido aumentando, a lo largo de los años setenta, al ritmo del coste de vida, en tanto que el de los maestros se había adelantado tal vez a ese ritmo) empezó a resultarles insuficiente.


Despeñaperros, Colección Austral, pág 197

viernes, 19 de septiembre de 2014

CONFESIONES DE UN BURGUÉS, SÁNDOR MÁRAI (II)

Era un profesor algo especial, pues no se interesaba mucho por el grado de aplicación de sus discípulos, odiaba a los empollones y en los exámenes prefería aprobar a un estudiante inteligente, aunque no supiera responder a sus preguntas, que a uno que se supiera todo de memoria pero en el fondo no entendiera nada… Se sentaba en su cátedra, enorme y corpulento se recostaba sobre si escritorio inclinándose hacia un lado, cómodo e imperturbable, e interrogaba a veces durante horas enteras al jurista en ciernes que se examinaba- entre apuros y sudores-, para sentenciar al final: “No sabe nada del tema, pero parece inteligente”. Miles de juristas húngaros asistieron a sus clases, y los que lograron comprender su extraña manera de pensar jamás pudieron librarse de su influencia.


Confesiones de un burgués, Salamandra, pág 120 

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL MAR, EL MAR, IRIS MURDOCH (I)

Recibió una educación mejor que la mía, y ahí es donde empiezan a rechinarme los dientes. Yo fui a la escuela secundaria local (una buena escuela, aburrida, que ya no existe), mientras que James fue a Winchester. (Quizá eso fue una bendición relativa, pues, en cierto sentido, jamás se recuperó. Dicen que rara vez sucede.) Mi educación fue razonablemente sólida, y, sobre todo, descubría a Shakespeare. Pero James, me parecía entonces, estaba aprendiendo de todo. Sabía latín y griego, además de varias lenguas modernas; yo solo conocía un poco el francés, y menos el latín.
El mar, el mar, Lumen, pág 105