Decía Juan de Mairena en sus momentos de mal humor: «Un pedagogo hubo: se llamaba Herodes».
viernes, 8 de mayo de 2020
viernes, 24 de abril de 2020
EL REINO, EMMANUEL CARRÈRE
Como
otros tantos maestros exigentes, tenía tendencia a preferir a los
alumnos que no habían recibido ninguna formación en vez de a los
que habían recibido otra distinta que la suya, y a considerar que
había que partir de cero
El
Reino, Anagrama, pág 439
viernes, 10 de abril de 2020
viernes, 27 de marzo de 2020
viernes, 13 de marzo de 2020
EL CLUB DE LOS MENTIROSOS, MARY KARR
La
mayoría de mis compañeros se echaba sobre los cuadernos e intentaba
dormir. Un niño evaluaba la calidad de la jornada durmiéndose
encima de un papel milimetrado. Luego trazaba un círculo alrededor
de la mancha de baba que había quedado y comparaba el tamaño y la
forma con la mancha del día anterior.
viernes, 28 de febrero de 2020
EL PERIODISTA DEPORTIVO, RICHARD FORD
Todos
eran muy hábiles en el arte de explicar, desarrollar y diseccionar,
e intentaron conseguir que me quedase por esos medios. Consiguieron
desesperarme, y al final ya no podía soportar sus caras sonrientes y
esperanzadas de profesores. Déjenme que les diga que los profesores
son unos impostores de tomo y lomo y de la peor especie, pues
pretenden una vida imposible, una eterna y ociosa juventud
existencial. Eso les crea terribles decepciones y les lleva a
alejarse de la verdad. Y la literatura, por su carácter duradero, es
el billete para esos viajes.
viernes, 14 de febrero de 2020
EN EL CORAZÓN DEL CORAZÓN DEL PAÍS, WILLIAM H. GASS
EDUCACIÓN
En 1833, Colin Goodykoontz, un predicador ambulante con nombre de cuento de hadas, resumió la situación de una ciudad de Indiana del siguiente modo:
En 1833, Colin Goodykoontz, un predicador ambulante con nombre de cuento de hadas, resumió la situación de una ciudad de Indiana del siguiente modo:
‘La
ignorancia y su escuálida prole. Una carencia universal de
intelecto. La abstinencia total de la literatura es práctica
generalizada… No hay ninguna autoridad académica en gramática o
geografía ni, hasta donde yo sé, un profesor capacitado para
instruirlos… Otros padecen durante unos pocos meses al año los
métodos de enseñanza de lectura, escritura y cálculo más
anticuados e inadmisibles… ¿Es necesario que haga un alto para
recordaros que esta ciénaga es idónea para engendrar repugnantes
reptiles? ¡Croan de celos; su fanatismo es desaforado; son
desconfiados como serpientes; están ciegos cual gusanos; tienen la
malicia de los cocodrilos!’
Las cosas han cambiado desde
entonces, pero en ninguno de los aspectos mencionados
En
el corazón del corazón del país, La navaja suiza
viernes, 31 de enero de 2020
PRETÉRITO IMPERFECTO, CARLOS CASTILLA DEL PINO
Mi
padre no quiso que yo fuera a una escuela nacional, como se llamaba
entonces a la escuela pública, porque, según él, en ellas no se
trabajaba suficientemente con los alumnos y había demasiados en
clase
Pretérito
imperfecto, Tusquets, pág 75
viernes, 17 de enero de 2020
viernes, 3 de enero de 2020
PENSAMIENTOS SECRETOS, DAVID LODGE
He
visto
a
mis
alumnos
por
primera
vez
esta
tarde,
en
una
sala
de
seminario
bastante lúgubre del octavo piso de la torre de Letras. Nos hemos
sentado en sillas mohosas alrededor de una mesa grande cubierta de
una fina película de polvo de tiza. Había letreros como señales de
tráfico clavados en la pared, con dibujos estilizados y barras
diagonales, prohibiendo fumar,
comer
y beber.
¿Hay
que prohibirles explícitamente a los estudiantes de hoy día comer y
beber en clase? Me tranquiliza que los míos, en su conjunto, sean
majos. Claro que ha sido un encuentro tenso, de valoración
mutua
Pensamientos secretos, Anagrama, página 14
viernes, 20 de diciembre de 2019
viernes, 6 de diciembre de 2019
viernes, 22 de noviembre de 2019
LÉXICO FAMILIAR, NATALIA GINZBURG
Se
matriculó en medicina, y mi padre se lo encontraba en el aula de
anatomía. No le gustaba nada verlo allí delante. Una vez que el
aula estaba a oscuras porque mi padre estaba poniendo diapositivas,
vio un cigarrillo encendido en medio de la oscuridad. “¿Quién
está fumando?- gritó-. ¿Quién es el animal que se ha puesto a
fumar?” “Soy yo, papá”, respondió la conocida voz ligera. Y
todo el mundo se echó a reir
Léxico
familiar, Lumen, pág 110
viernes, 8 de noviembre de 2019
OPEN. MEMORIAS, ANDRE AGASSI
No
estudio. No hago los deberes. No presto atención. Y no me importa lo
más mínimo. En las clases permanezco sentado, en silencio, en mi
pupitre, mirándome los pies, pensando que preferiría estar en
cualquier otra parte, mientras el profesor habla y habla sobre
Shakespeare, la batalla de Bunker Hill o el teorema de Pitágoras
Open.
Memorias, Duomo, pág 101
viernes, 25 de octubre de 2019
LA EDAD DE HIERRO, J. M. COETZE
El
año pasado, cuando empezaron los problemas en las escuelas, le dije
a Florence lo que pensaba.
—En
mi época considerábamos la educación un privilegio —le dije. Los
padres se apretaban el cinturón y ahorraban para que sus hijos
fueran a la escuela. Nos habría parecido una locura quemar una
escuela.
—Las
cosas han cambiado —contestó Florence.
—¿Apruebas
que los niños quemen las escuelas?
—No
puedo decirles a estos chicos lo que tienen que hacer —dijo
Florence. Todo ha cambiado. Ya no hay padres ni madres.
—Eso
es absurdo —dije. Siempre hay padres y madres. Así terminó
nuestra conversación.
La
edad de hierro, Coetze, pa´g 24
viernes, 11 de octubre de 2019
EVERYMAN, PHILIP ROHT
Mainly
what he did was to replicate what he´d heard as a kid when he
started taking classes and his teachers were telling him the same
things
Everyman, Vintage, pág 83
viernes, 27 de septiembre de 2019
LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE ESME LENNOX, MAGGIE O´FARRELL
Nunca
le gustó el colegio. Le gustaba trabajar, le gustaban las clases y
los profesores. Ojalá el colegio hubiera sido sólo eso. Pero había
infinidad de niñas, siempre peinándose y repeinándose y tapándose
la boca entre risitas. Eran insufribles.
La
extraña desaparición de Esme Lennox,
salamandra, pa´g 121
viernes, 13 de septiembre de 2019
TRÁNSITO, RACHEL CUSK
Los
alumnos eran, por lo general, tan exigentes y egocéntricos que
terminado el curso se sentía completamente vacía. Al principio
tenía la sensación de estar dándoles algo, algo bueno, algo que
podría cambiarles la vida; en un primer momento, esa sensación de
vacío le había parecido una especie de agotamiento virtuoso. Pero
según se iba vaciando durante los cuatro o cinco días del curso,
comenzaba a pasar otra cosa. Empezaba a verlos- a los estudiantes-
con mayor objetividad; en esa manera de necesitarla que tenían ya no
advertía criterio, sino parasitismo. La sensación de que ellos la
habían embaucado para que se viera generosa, incansable,
inspiradora, cuando, en realidad, no era más que una víctima que se
había sacrificado a sí misma
Tránsito, Libros del Asteroide, pág 115
viernes, 30 de agosto de 2019
LA PARTE INVENTADA, RODRIGO FRESÁN
Una
memoria todavía a salvo de los olvidos que llegarán con el colegio;
donde y cuando su capacidad hasta ahora infinita para el recuerdo
será constantemente puesta a prueba con nombres de próceres con
uniforme tanto más aburridos que los de los superhéroes, con tablas
matemáticas, con fechas de batallas y ecuaciones inútiles que de
nada le serán útiles pero que, tal vez, su secreta función sea la
de sepultar una avalancha de información pública y externa
materias primordiales y asignaturas tanto más decisivas
La
parte inventada, Literatura Random House, pág 47
viernes, 16 de agosto de 2019
BOY (RELATOS DE LA INFANCIA), ROALD DAHL
Había
en Repton unos 30 maestros o más, y la mayoría eran
extraordinariamente tediosos y totalmente incoloros y no tenían el
menor interés por los alumnos. Pero Corkers, un solterón
excéntrico, no era ni tedioso ni desaborido. Corkers era un
seductor, un hombrón desmañado de mejillas colgantes como las de un
sabueso y vestimenta sucia, desaliñada. Llevaba pantalones de
franela sin planchar y chaqueta parda de mezclilla llena de remiendos
y con migas en las solapas. Estaba allí para enseñarnos
matemáticas, pero en realidad no nos enseñaba nada y tal era
deliberadamente su método. Sus lecciones consistían en una serie
interminable de pasatiempos inventados por él, de tal modo que no
hubiera nunca ocasión de mencionar las matemáticas. Entraba con su
andar pesado en el aula, se sentaba detrás de su escritorio y miraba
desafiante a la clase. Nosotros aguardábamos con expectación,
preguntándonos intrigados por dónde iría a salir.
—Vamos
a echar un vistazo al crucigrama del Times de hoy —decía,
sacándose del bolsillo de la chaqueta un periódico todo arrugado—.
Será mucho más divertido que andar enredando con los números.
Detesto los números. Los números son probablemente lo más funesto
que hay en el mundo.
—¿Entonces
por qué enseña usted matemáticas, señor? —le preguntaba alguno
de nosotros.
—Es
que no las enseño —respondía él, sonriendo taimadamente—.
«Simulo» enseñarlas, nada más.
viernes, 2 de agosto de 2019
EL PACIENTE, JUAN GÓMEZ-JURADO
Rachel
y yo habíamos buscado la mejor escuela para Julia desde el mismo
momento en que supimos que estaba embarazada. Habíamos optado por
una que primase el arte y la alegría por encima de la
competitividad. Por cada plaza en ese colegio había doce
solicitudes. Habíamos hecho colas interminables y pedido un favor
tras otro a todos nuestros conocidos hasta que conseguimos que la
admitiesen
El
paciente, booket, pág 43
viernes, 19 de julio de 2019
RENDICIÓN, RAY LORIGA
En
el colegio dejé que hablase ella, porque tiene más preparación y
cultura que yo. Sí me di cuenta, no obstante, de que era un lugar
precioso y de que todos los profesores parecían muy buenos y los
alumnos se comportaban de maravilla, dando los buenos días cuando te
los cruzabas en el pasillo y hasta cediéndose el paso unos a otros
Rendición, Alfaguara, pág 113
viernes, 5 de julio de 2019
FANTASMAS, CHIMAMANDA NGOZI ADICHE
—El
centro de profesores es una sombra de lo que era —ha comentado
Ikenna. He ido esta mañana.
—Hace
mucho que no voy por ahí. Aun antes de jubilarme llegó un momento
en que me sentí demasiado viejo y fuera de lugar. Esos novatos son
unos ineptos. Ninguno enseña nada. Ninguno tiene ideas nuevas. No
hay más que politiqueo mientras los estudiantes compran sus títulos
con dinero o con su cuerpo.
viernes, 21 de junio de 2019
NIÑOS EN EL TIEMPO, IAN MCEWAN
Había
quedado demostrado que existía una profunda preocupación entre
padres y educadores ante la caída en los estándares de
comportamiento y la falta de responsabilidad civil entre muchos
elementos de la sociedad, particularmente los jóvenes. La educación
desempeñaba claramente un papel importante en ello y no cabía duda
de que los padres en el pasado habían sido inducidos a error por
estúpidas teorías a la moda acerca de la educación infantil. Había
un llamamiento para regresar al sentido común y se pedía al
gobierno que tomase la delantera. Eso era lo que hacía y lo que iba
a continuar haciendo, sin dejarse intimidar por las patéticas
difamaciones y las calumnias irresponsables de sus oponentes.
Niños en el tiempo, Anagrama, pág 121
Niños en el tiempo, Anagrama, pág 121
viernes, 7 de junio de 2019
viernes, 24 de mayo de 2019
viernes, 10 de mayo de 2019
viernes, 26 de abril de 2019
DEPARTAMENTO DE ESPECULACIONES, JENNY OFFILL
En
vista de que hay madres como yo que a veces llegan tarde al colegio,
los profesores han acordado una moratoria diaria. A primera hora de
la mañana han establecido una hora de juegos, y no está bien que tu
hijo falte a esa clase, pero si falta tampoco resulta tan terrible.
No es lo mismo que faltar al círculo de actividades, en el que se
les explica a los niños cómo crecen las plantas y qué necesitan
(agua, sol), o que los humanos también somos animales, o que los
planetas se alinean en función de lo cerca o de lo lejos que están
del sol. Todos los niños saben que Plutón ha sido degradado de
categoría y aúllan de alegría cuando sus padres, que son mucho más
torpes y viejos, se olvidan de ello. También hay una moratoria para
los días en que hay que llevar cosas. El día del cartón de huevos
no es el día fijado para la actividad, sino el día anterior, uno
antes de que sea absolutamente necesario llevarlo, uno antes de que
no tenerlo suponga un auténtica catástrofe. Pero
incluso en esos casos hay profesores que toman precauciones para las
mamás que se olvidan y llevan ellos mismos los cartones o se los
piden a otras madres, las que siempre se acuerdan, las que siempre
llegan temprano
Departamento
de especulaciones,
Libros del Asteroide, pág 48
viernes, 12 de abril de 2019
TIEMPO DE GUERRAS PERDIDAS, J. M. CABALLERO BONALD
El
profesor de francés que me tocó en suerte era un personaje
sumamente libresco. Debía haber doblado ya la cincuentena y tenía
toda la pinta del hidalgo empobrecido que basa su dignidad en llevar
muy bien planchados el traje y la camisa sin reparar en la mugre que
han ido almacenando. Se llamaba don Julián Valmaseda y, debido a
quién sabe qué descabalamientos administrativos, era cónsul del
Perú en Jerez, un cargo que tenía que ser más honorífico que otra
cosa y cuya incongruencia parecía ser directamente proporcional a la
de quien lo ostentaba. Llegaba a casa todas las tardes, a las seis en
punto, provisto de un abrigo decrépito que nunca se descolgaba de
los hombros y de una cartera repleta de papeluchos, restos de
fiambres y avíos de afeitar
Tiempo
de guerras perdidas,
Anagrama, pág 131
viernes, 29 de marzo de 2019
A CONTRALUZ, RACHEL CUSK
Los
estudiantes deliberaban sobre si las ventanas tenían que estar
abiertas o cerradas, porque en el aula hacía un frío mortal y
nadie había averiguado cómo se bajaba el aire acondicionado.
Quedaba también la cuestión de la puerta, abierta o cerrada, de las
luces, encendidas o apagadas, y de si el ordenador, que proyectaba
sobre la pared un rectángulo azul vacío, y emitía un zumbido, iba
a utilizarse o podíamos apagarlo
A
contraluz, Libros del Asteroide, pág 119
viernes, 15 de marzo de 2019
EL HÚSAR EN EL TEJADO, JEAN GIONO
Cediste
al placer inmediato de contestar a un insolente con una insolencia.
En eso no hay ninguna fuerza. Hay debilidad, puesto que ahora sientes
remordimiento de no haber cumplido un deber que te habías impuesto
o, seamos francos, un acto que te haría merecedor de tu propia
estima.
El
húsar en el tejado,
Anagrama, pág 175
viernes, 1 de marzo de 2019
PRIMERA LUZ, CHALES BAXTER
Pavorese
se interrumpe y, como de costumbre, un cambio en el tono del cutis,
como si estuviera a punto de ruborizarse, señala la interrupción.
Igual que un caballo asustado de repente por un lobo, se echará
atrás, hará una pausa y, sin mirar a nadie a los ojos, dirá: “Esta
disciplina es una pesadilla de la que … nadie despertará jamás”.
Prescindiendo de sí mismo y de lo que acaba de decir, prosigue la
clase. Los alumnos también harán caso omiso de sus demás
arranques, de la misma manera que hacen caso omiso de sus citas de
William Blake. Dice que la poesía es física y ellos sonríen
Primera luz, RBA, pág 153
viernes, 15 de febrero de 2019
DESPEÑAPERROS, JOSÉ MARÍA VAZ DE SOTO (II)
Los profesores deberían ser
examinados todas las semanas y los maestros enviados a la escuela
todas las vacaciones. Si algún profesor o algún maestro se acerca
de pronto al pupitre de un niño y, sin preguntarle nada ni decirle
por qué, lo hace levantarse a empujones, lo insulta groseramente, lo
golpea brutalmente con una palmeta y lo echa a puntapiés a la calle,
debe ser empujado a su vez, golpeado a su vez por la misma palmeta y
la misma brutalidad y expulsado a su vez a patadas de la escuela y
del cuerpo de profesores o del cuerpo de maestros; se le hará
ingresar en prisión y se le impartirá un cursillo intensivo de
incitación al suicidio; si no se aprende la lección o no la
aprovecha, se le dará otra paliza con otra palmeta mayor y se le
impartirá otro cursillo doblemente intensivo, y así hasta que se la
aprenda y la aproveche
Despeñaperros, Austral pág 312
viernes, 1 de febrero de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
FIEBRE EN LAS GRADAS, NICK HORNBY
Sin
embargo, el fútbol había adquirido un nuevo significado en relación
con mi carrera profesional. Se me había ocurrido la brillante idea
—y creo que se les ocurre a todos los jóvenes profesores de mi
cuerda— de que mis grandes aficiones (el fútbol y la música pop
en concreto) serían de gran ayuda a la hora de conectar con mis
alumnos. Pensé que podría «identificarme» con «los chavales»
porque entendía muy bien el valor que para ellos tenían los Jam o
el propio Laurie Cunningham. No se me pasó por la cabeza que en el
fondo yo era tan pueril como mis aficiones, y que si bien, sin duda,
dispuse de una especie de conexión más o menos privilegiada, eso no
me iba a servir para ser mejor profesor. A decir verdad, el principal
problema —a saber, que en los días más complicados terminaba
armándose en el aula un alboroto del demonio— resultó exacerbarse
cuando hice gala de mi adscripción a un bando determinado. «Soy
hincha del Arsenal», dije con mi mejor talante de profesor majo y
enrollado el día en que tuve que presentarme ante un grupo
especialmente difícil de alumnos de segundo. «¡Buuuu!», me
contestaron ruidosamente, sin cortarse ni un pelo.
viernes, 4 de enero de 2019
EL OBSCENO PÁJARO DE LA NOCHE, JOSÉ DONOSO
Inflamado
con el ímpetu de
su nostalgia que se iba a apaciguar durante quizá unos instantes al
comprarme un disfraz de caballero,
yo lo acompañaba feliz, como si ese traje nuevo me fuera a abrir una
ventana sobre un paisaje insospechado donde todo era posible, sí,
por qué no, papá, voy a ser alguien, un gran abogado, un gran
político, mire las notas excelentes que saco en el colegio, oiga lo
que mis profesores dicen de mis adelantos en historia, en inglés y
en francés y en latín, sí, estudiaré, haré todo lo que usted me
proponga, se lo prometo, encarnaré su sueño para que no sufra más,
no soporto sentir esa tristeza que usted siente
El
obsceno pájaro de la noche, Seix Barral, pág 103
viernes, 21 de diciembre de 2018
viernes, 7 de diciembre de 2018
HOUSE OF MEETINGS, MARTIN AMIS
At school, Venus, we were
taught by people who were prepared to lie to children for a living;
you sat there listening to information you know to be false ( even my
mother´s school was no different). Later on you discovered that all
the interesting subjects were so hopelessly controversial that no one
dared study them
House of
Meetings, Martin Amis, pág 78
viernes, 23 de noviembre de 2018
EL PLANETA DE MR. SAMMLER, SAUL BELOW
Era alto, espléndido,
bigotudo y tenía un cerebro sutil y excelente. Su fuerte había sido
la teoría política. Enseñaba en el Hunter College, a mujeres.
Muchachas encantadoras, idiotas, tontas, según decía. De vez en
cuando topaba con alguna inteligencia femenina poderosa, pero muy
irritable, quejosa, con demasiada ideología sexual, pobrecilla
El
planeta de Mr. Sammler,
Debolsillo, pág 20
viernes, 9 de noviembre de 2018
UN RECODO EN EL RÍO, V. S. NAIPAUL
Después se transformó en el
joven africano en ascenso, el alumno del liceo, moderno, emprendedor.
De acuerdo con este personaje le gustaba usar el blazer con el lema
‘Semper aliquid novi’; sin duda pensaba que le traje le ayudaba a
imitar los gestos que había aprendido de algunos de sus profesores
europeos. Imitando a un profesor en mi piso, podía quedarse de pie
apoyado en una de las paredes blancas de la sala, con las piernas
cruzadas, y en esa postura, intentar dirigir la conversación. O
imitando a otro maestro podía dar una vuelta alrededor de la mesa de
caballete mientras levantaba algún objeto, lo examinaba y lo dejaba
de nuevo, sin dejar de hablar
viernes, 26 de octubre de 2018
viernes, 12 de octubre de 2018
PUCK Y SUS BROMAS, LISBETH WERNER
Y
mientras todo esto ocurría, el profesor Frederikson, ‘Frederik’,
para sus alumnos, estaba explicando Historia Universal. Hablaba de
Napoleón. Pero el profesor Frederiksen no estaba nada satisfecho con
los conocimientos de sus alumnos sobre el emperador y las batallas en
las cuales había participado. Naturalmente, Inger, Merete y algunos
más lo sabían a la perfección, pero el resto formaba un grupo
mediocre.
-
Hugo- dijo ‘Frederik’- cuéntame lo que sabes sobre la llamada
“Batalla del Pueblo”, de Leipzig
Alborotó
se levantó y empezó a balbucear:
-
Pues...¡Ejem!...La “Batalla del Pueblo”…, fue una batalla…,
donde el pueblo batalló…
El
señor Frederiksen asintió irónico:
-
Fabuloso, Hugo. Muy original. ¿Podrías también decirme en qué año
fue?
-
En el año 1805
-
No pregunté por la batalla de Austerlitz, sino por la de Leipzig
-
Pues …, eh, …, fue más o menos por entonces
-
Diste en el clavo. Más o menos por entonces, porque fue en el año
1813. ¿Cuál fue el resultado de la batalla de Leipzig?
-
Pues …, eh …, mutió mucha gente…
-
Eres un genio, Hugo. ¿Quién luchaba en aquella batalla?
-
¡Napoleón!
-
Es la pura verdad; pero ¿contra quién?
-
Contra sus enemigos
-
Estupendo. ¿Y quiénes eran sus enemigos?
-
¡Oh! Los griegos…, y algunos otros…
Puck y sus bromas, Toray ediciones, pág 71
viernes, 28 de septiembre de 2018
TERESA, ROSA CHACEL
Absorta
en esto, fue maquinalmente a la ventana. La casa del maestro aparecía
vacía. El corredor y la clase, con las ventanas abiertas,
conservaban la huella del tropel que habían albergado: el aire
polvoriento flotaba
sobre los pupitres dislocados de las filas. En una sola mirada,
Teresa revisó todo el moblaje de la estancia. Los mapas, los
instrumentos que poblaban la mesa del maestro, los objetos útiles
todos ellos sólo para practicar la disciplina del estudio, se
agrupaban revueltos, se sostenían mellados y tuertos, maltrechos por
la tromba de juventud que rodaba sobre ellos todos los días. Alguna
silla desfondada, algunos bancos cojos, un cristal cuya mitad
inferior había sido sustituida por un pedazo de cartón, eran los
despojos que se encontraban en aquel campo, donde el espíritu y la
vida libraban su batalla cotidiana.
Teresa, Colección CLUB Bruguera, pág 248
viernes, 14 de septiembre de 2018
VÁNDALOS, ALICE MUNRO
-
He hecho algunas sustituciones y les he llevado de excursión- dijo-.
A veces, me daban ganas de soltarles una jauría de doberman o de
estrangularlos con mis propias manos
Vándalos,
RBA debolsillo, pág 292
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